domingo, 12 de diciembre de 2021

Éramos tan malos - Antonio Caponnetto

Miguel Ayuso exponiendo en la inauguración de un cuadro de Felipe VI 



ÉRAMOS TAN MALOS

Por Antonio Caponnetto

"...y echaba la culpa a la malignidad del tiempo, devorador y consumidor de todas las cosas"

Quijote I,IX


 

Me llega por múltiples vías cierto video, en el que aparece Miguel Ayuso respondiendo unas preguntas, tras presentar su  libro “Tradición, Política e Hispanidad”. El sucedido tuvo lugar en Barcelona, el pasado 27 de noviembre, y la pregunta a cuya respuesta queremos referirnos versa sobre el Nacionalismo Católico Argentino. Específica y singularmente sobre esto.

 

 Ayuso no dice nada odioso e incorrecto sobre nosotros que ya no haya dicho en otras tantas ocasiones; y que ya no se le haya replicado de muchos modos posibles: la cátedra, el libro, la tertulia, los foros, o los simples encuentros amicales, hasta hoy al menos siempre cristianamente hospitalarios. Acaso lo curioso en esta circunstancia, sea el grado de agresividad empleado en el discurso, repitiendo con énfasis que el Nacionalismo Católico Argentino es, de todos los conocidos, el que posee mayor grado “de malignidad y de nocividad”. Lo que se dice una política de mano tendida, que nos haría repetir con el mismísimo Lope su famoso endecasílabo: “¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?”.

 

          Los motivos de nuestra malignidad son unos cuantos, pero Miguel –dueño del donum didacticum- los sintetiza en un manojo encantador. En primer lugar, que habríamos constituido una “escuela de pensamiento articulado”. En segundo lugar que –no todos sino los peores- seríamos partidarios de “una hispanidad sin España”, ejerciendo una suerte de “hispanismo antiespañol”, movidos como estamos por “un prejuicio antiespañol”. En tercer lugar, que somos “un ensamble de elementos heterogéneos y heteróclitos”, en el que caben todos los “elementos fascistizantes”, “menos Perón”. Conducta que ve como contradicción fiera entre nos, pues si él fuera argentino –se confiesa- le resultaría “más razonable ser peronista que franquista”. Ya que no se pueden “criticar ciertas actitudes y hacer después el elogio de personas que encarnaron esas actitudes”.

 

Como recurso oratorio llamativo, permítaseme señalar que al enunciar a aquellos Caudillos Nacionales objetos de nuestra admiración (incluyendo con espanto el nombre de Salazar), Miguel hace una pausa y le aclara al público: “¡No hablo en broma!”. Como si acabara de decirles a sus prosélitos: “estos malignos y nocivos argentos admiran a súcubos, íncubos, endriagos, ogros del lago, dráculas feroces y fantasmas nocturnos; ¡hablo en serio, señores!”. Las dos últimas razones que nos ubican entre las cepas del covid, son dignas de las endechas de un pasodoble. Que nosotros “no somos monárquicos”, y que, a ellos, los carlistas, los hemos “atacados ferozmente”, por considerarlos unos “intrusos que veníamos a poner en riesgo su tinglado”. Quienes accedan al video[1], tal vez convendrán conmigo en que el dicterio esta un poco sobreactuado, quizá con un sesgo pirandelliano. O como si Apolo hubiese cedido el control a Dionisio. Simple escolio esteticista, con perdón.

 

Le diría algunas cosas a Miguel (como tantas veces nos las dijimos en afables e inolvidables encuentros), pero por ahora, mejor me dirijo a las víctimas del cuádruple atentado contra la verdad que acaba de perpetrar. Cuádruple digo, porque aúna el error, la confusión, la ignorancia culposa y la mentira.

 

-Esa “escuela de pensamiento articulado” que es el Nacionalismo Católico Argentino, está pronta a cumplir un siglo, si se toma como posible hito inaugural el año 1927, en el que aparecen las primeras manifestaciones orgánicas y perseverantes de nuestro ideario. En el transcurso de dicha centuria, de esta escuela han surgido personalidades descollantes y señeras. En campos tan variopintos cuanto entitativos, verbigracia: teología, filosofía, artes, literatura, retórica,  historia, derecho, y aún ciencias aplicadas o duras.

 

Los nombres de estas personalidades son insignes, y han trascendido en no pocos casos las fronteras locales. Se pueden y se deben señalar matices entre ellos, pues por cierto que hay elementos heterogéneos y heteróclitos. Pero ninguno de sus representantes jamás de los jamases concibió un hispanismo sin España. Y todos, cada quien como mejor supo, se batieron en soledad contra las malditas leyendas negras antiespañolas, dando recio testimonio de amor acrisolado a la Patria Madre. Lo hicieron en soledad, perseverantemente, perseguidos y contra corriente. Lo hicieron a un costo muy alto –de la hacienda, la fama y la honra- frente a un poder político que convirtió al antihispanismo en política de Estado.

 

En esa escuela que insensatamente maldice Ayuso también tuvimos mártires, en sentido estricto de la palabra: testigos que derramaron la sangre por Cristo Rey; y voluntarios que se enrolaron para pelear por la España Eterna cuando estalló la Cruzada. Algunos de ellos murieron en batalla. No es hipérbole ni retórica. Son hechos. También es un hecho que no vimos españoles alistados como voluntarios en nuestras dos grandes guerras justas del siglo XX: la entablada contra el terrorismo marxista  y por la reconquista de Malvinas. Son detalles.

 

          -Que no seamos peronistas no quiere decir que seamos gorilas –término que nos aplica expresamente Ayuso en su Monitum de Barcelona- pues el llamado “Gorilismo” es la manifestación liberal, masónica, aliadófila, masonoide y criptojudaica que ha tomado determinado antiperonismo. No es el nuestro. Todo lo contrario. Que no seamos peronistas es la consecuencia teórico-práctica, pensada y pesada, convencida y convincente, de haber padecido y de seguir padeciendo los frutos podridos del siniestro fundador de una ideología revolucionaria y moderna, en franca oposición y pugna con la cosmovisión tradicionalista.

 

De Franco se podrán objetar muchas cosas, pero que para un hombre de la Tradición Hispano-Católica sea más razonable ser peronista que franquista, es ignorar, de mínima, que Francisco Franco ganó heroicamente una Cruzada contra el Marxismo Internacional –en gesta reconocida entonces por la Iglesia- y que Juan Domingo Perón, cuando le convino, dio rienda suelta al terrorismo marxista, fue socio público de sus principales líderes, puso al Che Guevara de ejemplo, aspiró a ser el primer Fidel Castro del Continente y resultó excomulgado por Pío XII, a causa de sus persecuciones a la Iglesia y de su Proyecto de instalar un “Cristianismo Auténtico”. Proyecto que –como he documentado en uno de mis libros- es el mismo que hoy ejecuta Roma, supresión del Vetus Ordo incluido.

 

          -No pone ejemplos Ayuso –y es una lástima, pues nos priva de enmendar nuestra malignidad- de cuáles o quiénes serían los casos y los responsables de “un hispanismo antiespañol” y del acto de “criticar ciertas actitudes y entrar en contradicción al elogiar a personas que habrían encarnado esas actitudes”.

 

          En cuanto a lo primero, diré que el submundo sórdido de los prejuicios antiespañoles está poblado de todas las variantes de la marea roja, del abominable liberalismo, de las sectas y de las sinagogas, del tribalismo indigenista redivivo, del pseudorevisionismo socialista al que adhirió expresamente Perón, y de ciertos espíritus cerriles o anacrónicos. No nos tiene a los Nacionalistas Católicos como pobladores de esa “confusión magmática”.

 

          En cuanto a lo segundo, criticamos actitudes como el plebeyismo, la demagogia y la rufianería en política, y admiramos a Oliveira Salazar que fue un hidalgo austero, un caballero decente a carta cabal, un estadista serio y un varón de finísimo espíritu monástico. ¿En dónde está la contradicción? Criticamos actitudes como la cobardía, el señoritismo comodón y burgués, y el apego desordenado al propio pellejo, y admiramos a José Antonio, que dio la vida por España, valientemente, en plena y promisoria juventud. ¿En dónde está la contradicción? Criticamos las actitudes de los relapsos, odiadores seriales de la Fe y empecinados en atacar al Catolicismo, y admiramos al Benito Mussolini, que fue capaz de convertirse, resultó elogiado por dos pontífices y gozó de la admiración y del afecto de San Pío de Pietrelcina. ¿En dónde está la contradicción? Criticamos las actitudes de aquellos que nos propusieron cambiar nuestra “barbarie” hispano-cristiana por la “civilización” anglofrancesa de cuño iluminista. Y admiramos, amamos y difundimos con pasión cada manifestación encarnada de la tradición cultural hispanocatólica. ¿En dónde está la contradicción? Criticamos las actitudes pacifistas de tanto catolicón emasculado y elogiamos a los héroes que encarnan el espíritu épico de la raza, entre los cuales, sin empacho lo decimos, se alistan muchos que pueden asimismo ponderar los requetés. ¿En dónde está la contradicción? Criticamos las actitudes que favorecen la expansión del Comunismo, y por cierto al Comunismo en sí,y elogiamos a los bravos ejércitos europeos, que con sus respectivos jefes y adalides se batieron cuerpo a cuerpo contra el bolchevismo, hasta que fueron masacrados por él. ¿En dónde está la contradicción?

 

          -Acusarnos de no ser monárquicos es un disparate. Monárquicos fueron los más genuinos exponentes de nuestra Independencia, monarca sin corona y Felipe II de América fue llamado nuestro prócer mayor, Don Juan Manuel de Rosas: a los grandes monarcas santos y cruzados tenemos por arquetipos, la reyecía católico-hispana que forjó un Imperio sigue siendo objeto de nuestra veneración, y cuanto tratadista de nuestra escuela haya estudiado las modalidades políticas clásicas, nunca desconoció que la monarquía es una de las formas puras, legítimas y convenientes de gobierno.

 

Pero no es consejo de sensatos vivir en pugna con la realidad. Res sunt. La Argentina carece de cualquier posibilidad, vía, modo  o instrumento, ya no de emplazar un trono en el predio del Antiguo Fuerte, sino de evitar que se roben las rejas de la Casa Rosada. Ahora si no ser monárquicos es no declararse súbditos de Don Sixto, es como si nosotros les exigiéramos a los carlistas que, para seguir hablando de las Españas, reconocieran el cacicazgo de Calfucurá, el Virreynato del Bebe Goyeneche o el reyno de Cipriano Catriel. Una especie de pasaporte sanitario independentista sin el cual no pudieran desplazarse por estas latitudes. Cuidado con el tránsito de la solemnidad a la ridiculez, del  rigorismo al ucronismo, y del anacronismo al utopismo, que es la herejía perenne, al buen decir de Molnar. Hay un paso  muy tenue, y me temo que estos amigos nuestros ya lo hayan dado.

 

          Lo que nos preocupa es que Ayuso parece andar <monarqueando> demasiado últimamente. Varias fotos, aparecidas en algunos medios el 30 de noviembre de 2019, nos lo presentan muy orondo y feliz en Madrid, en la sede de la Real Gran Peña, posando al lado de un gigantesco retrato de Felipe VI, obra de Emiliano Fernández Galiano, presente en la ceremonia; la cual consistía, precisamente, en descubrir el susodicho retrato, rindiendo así homenaje y tributo al mencionado Felipe VI. De Ayuso fueron las palabras conmemorativas presentando un libro sobre el sesquicentenario de la Real Gran Peña[2]. ¿Quiénes son los que critican determinadas actitudes y después elogian a las personas que las encarnan? ¿Alguien podría imaginarse a alguno de nuestros malignos y nocivos nacionalistas católicos descubriendo, emplazando e inaugurando un lienzo de Carlos Marx, de Soros o de Isabel II?

 

-En fin, que ya esto es largo. Terminemos. Yo no sé de dónde saca argumentos Ayuso para decir  que, en estos lares, ellos fueron “atacados ferozmente” por nosotros. “¡Ferozmente”, nada menos; con reminiscencias de malones y flechazos! Pero lamentamos la audacia esgrimida para tergiversar así las cosas. Desde 1996 en que Miguel ha viajado sistemáticamente a la Argentina, en Buenos Aires al menos, puedo y debo dar fe, de que nada de eso  sucedió. Todo lo contrario. Abundaron los gestos recíprocos de caballerosidad y hasta de algún emprendimiento en común participamos. Prologó  una de mis obras y presenté una de sus conferencias. Cada vez que nos vimos, dentro o fuera de la Argentina, reímos a dos carrillos de tantas cosas que pasan, nos lanzamos chicanas y retruécanos “impiadosamente”, y discutimos con vehemencia y sin concesiones sobre nuestras eternas diferencias.

 

En mi propia casa tuvo lugar uno de los habituales encuentros camaraderiles, durante los cuales tanto se discutía fuerte sobre las discrepancias, como se intercambiaban bromas o mordacidades a propósito de las mismas. Llevo tres libros publicados en los últimos años, en los cuales, entre otros tópicos, me ocupo de analizar las fricciones historiográficas que tenemos los nacionalistas católicos con los carlistas, y no podría en justicia acusarme de haber lanzado sobre ellos las acusaciones de malignidad y de nocividad. Y no por cortesía o diplomacia (dones que quienes me conocen saben bien que no poseo ni pido poseer) sino sencillamente porque no es ese mi juicio sobre ellos.


     Ahora resulta que éramos unos malignos y nocivos, temerosos de estos “intrusos” que “venían a poner en riesgo nuestro tinglado”. Y nosotros sin saberlo. Entre otras cosas –y hablo por mi- porque no tenemos ningún tinglado. Aunque soñemos a veces con aquel que describió Jacinto Benavente, en el Introito de “Los intereses creados”: “He aquí el tinglado de la antigua farsa, la que alivió en posadas aldeanas el cansancio de los trajinantes, la que embobó en las plazas de humildes lugares a los simples villanos, la que juntó en ciudades populosas a los más variados concursos[...]. Gente de toda condición, que en ningún otro lugar se hubiera reunido, comunicábase allí su regocijo[...]. Que nada prende tan pronto de unas almas en otras como esta simpatía de la risa[...], de esa filosofía del pueblo, que siempre sufre, dulcificada por aquella resignación de los humildes de entonces, que no lo esperaban todo de este mundo, y por eso sabían reírse del mundo sin odio y sin amargura”.

 

     Miguel; por si te llega este escrito; a tí ahora te hablo, cara a cara. Has faltado gravemente a la verdad, a la justicia y a la gratitud con lo que nos has dicho. Has agraviado a quienes no nos lo merecemos. Has ofendido a La Argentina que amamos los nacionalistas católicos. Has perdido ese “saber reírse del mundo sin odio y sin amarguras”, que supo ser tu sello. Darías un ejemplo de hombría de bien si retiraras tus agravios que a tantos han escandalizado o herido, y nos ofrecieras unas disculpas que, a priori te digo, te serían aceptadas entre antiguos apretones de manos. Luego, a cada quien su Oriamendi y su Cara al Sol;  a su boina roja o su camisa azul. Y si lo quieres, puedes subirte con nosotros al único tinglado que nos han dejado y que nos importa poseer: el de la Cruz.

 


viernes, 10 de diciembre de 2021

Imperdible entrevista al autor de El Papa Dictador

Gloria TV ofrece en exclusiva, y por su importancia nos hacemos eco, una entrevista con el historiador Henry Sire, ex caballero de Malta, autor, bajo el nombre de Marcantonio Colonna, del libro The Dictator Pope: The Inside Story of the Francis Papacy (El Papa dictador. La historia secreta del papado más tiránico e inescrupuloso de  los tiempos modernos). 

Henry Sire, de 72 años, es un historiador nacido en España, autor y ex Caballero de la Soberana Orden Militar de Malta. Entre otras cosas, ha publicado sobre la educación superior católica, los Caballeros de Malta, el padre Martin D'Arcy y el fallido Concilio Vaticano II. Sire se hizo conocido para un público más amplio con El Papa Dictador: La historia interna del papado de Francisco, de la editorial Regnery (edición revisada y actualizada), 2018.

* * *

Frey Matthew Festing, ex Gran Maestre de la Soberana Orden de Malta, falleció el 12 de noviembre. ¿Qué recuerdos tiene de él?

Frey Matthew era exactamente contemporáneo mío y, de hecho, un pariente lejano, pero no lo conocí hasta 1999, cuando era Gran Prior de Inglaterra. Era un hombre de gran bonhomía, que caía bien a todo el mundo, y era, por supuesto, un fiel católico tradicional.


¿Por qué Frey Matthew fue elegido Gran Maestre?

Cuando fue elegido Gran Maestre en 2008, lo fue con una amplia mayoría, ya que se le reconocía como superior a cualquier otro candidato. Su labor en favor de las obras de caridad de la Orden durante muchos años fue destacada, en particular sus expediciones a Bosnia durante la guerra en ese país, en las que llevó ayuda a la gente que sufría, con considerable peligro físico y a veces bajo el fuego directo del ejército serbio.

¿Cuáles fueron las metas de Frey Matthew como Gran Maestre?

Su principal objetivo como Gran Maestre fue reforzar el carácter religioso de la Orden y resistir el impulso secularizador que impulsaban sobre todo los alemanes, que se oponían y se oponen a la idea de que los Caballeros Profesos sean la clase dirigente de la Orden.

¿Cómo pudo Fray Mateo afrontar a las intrigas y luchas internas típicas de la Iglesia del Concilio?

Frey Matthew estaba mal equipado por experiencia y temperamento para lidiar con la política de una organización como la Orden de Malta. Y menos aún pudo enfrentar las maniobras del Vaticano, especialmente bajo un Papa taimado y ávido de poder como Francisco. Se debe tener presente que la destitución de Frey Matthew por parte de Francisco tuvo como objetivo principal golpear al cardenal Burke y privarle de su base de poder, y Frey Matthew estuvo esencialmente atrapado en el medio.

¿Sufrió Frey Matthew, un verdadero caballero, el vergonzoso trato que recibió por parte de Francisco?

Por supuesto, Frey Matthew sufrió, pero consideró que la punta de lanza del ataque era del barón von Boeselager y de los Caballeros alemanes, más que del Papa.

¿Tenía razón en esto?

En realidad, no, pero tenga en cuenta que Frey Matthew era un católico bueno y fiel, y se resistía a considerar al Papa como su enemigo, aunque era consciente de los aspectos cuestionables de su carácter.

¿Cómo reaccionaron los demás miembros de la Orden ante la injusticia cometida contra él?

Las reacciones en la Orden han sido muy variadas. Sus enemigos, por supuesto, se alegraron de su caída. Para los tradicionalistas de la Orden su caída, y la del cardenal Burke, ha sido un desastre.

¿Los católicos en la Orden tomaron alguna medida?

Los que desean preservar el carácter tradicional de la Orden han luchado duramente durante los últimos cuatro años contra el programa alemán. Ahora, en los últimos meses, parece que su trabajo se ha hecho por ellos y que los alemanes se han derrotado a sí mismos por su propio afán de dominio.

¿Cuál fue la razón por la que Francisco destituyó al Cardenal Burke como Cardenal Patrono de la Orden de Malta?

El cargo de Patrono solía ser un puesto de jubilación otorgado a un cardenal anciano, por lo que el nombramiento del cardenal Burke en 2014 fue un signo de la intención del papa Francisco de dejarlo de lado. Pero el cardenal Burke pronto comenzó a utilizar el cargo para adquirir una amplia influencia, facilitada por la gran presencia mundial que posee la Orden. También habría que recordar que en diciembre de 2016 el cardenal Burke acababa de presentar los Dubia, que enfurecieron al papa Francisco y a sus partidarios, y su primera respuesta fue ordenar a la Congregación para la Doctrina de la Fe que no los respondiera. Pero en realidad, la destitución del cardenal Burke como Patrono fue la respuesta de Francisco a los Dubia, un gesto típicamente político y artero.


¿Quién está ahora a cargo de la Orden?

No hay duda alguna sobre la respuesta: el dictador de la Orden es el Cardenal Tomasi, Delegado Especial del Papa, quien va a dirigir el próximo Capítulo General de marzo totalmente a su antojo. Hace unos meses, habría respondido que el hombre a cargo era el barón von Boeselager, pero éste se ha ganado la enemistad del cardenal Tomasi y ahora ha quedado totalmente al margen. Se lo ha buscado él mismo por haber puesto a la Orden bajo el control del Vaticano, al haber tramado la deposición de Frey Matthew.

¿Y Frey Marco Luzzago?

El lugarteniente Frey Marco Luzzago es una mera marioneta, al igual que su predecesor Frey Giacomo dalla Torre; ambos fueron puestos en el cargo por von Boeselager precisamente para ser sus marionetas.

¿Cómo se ganó el barón von Boeselager la enemistad del cardenal Tomasi?

El barón von Boeselager es un hombre convencido de que siempre tiene la razón e impone su política a todo el mundo. Parece que el cardenal Tomasi simplemente ha descubierto que von Boeselager ha acumulado demasiado poder y que debería ser relevado. Además, tanto Becciu como Tomasi se han peleado con von Boeselager por sus planes de reducir a la nada a los Caballeros Profesos en la Orden de Malta. En parte (espero) esto es por razones religiosas, pero también porque es sólo el carácter de los Caballeros como hombres con votos religiosos lo que da a la Santa Sede su autoridad sobre ellos como orden religiosa.

La página web MarcoTosatti.com llamó al cardenal Tomasi un manipulador y un intrigante. ¿Usted le conoce?

No he conocido al cardenal Tomasi. Mientras yo estaba en Roma, él era el Observador Permanente ante la Oficina de las Naciones Unidas y Agencias Especializados en Ginebra, y su nombre nunca salió a la luz hasta que la intriga del fondo Jehan du Tour (que fue la verdadera razón de la reincorporación del barón von Boeselager) salió a la superficie a finales de 2016. En sí mismo, el cardenal Tomasi es tan indeseable como prácticamente todos los nombramientos eclesiásticos de Francisco, pero en lo que respecta a la Orden de Malta, parece tener la intención de preservar su carácter religioso.

¿Cuál es la situación actual de la Orden de Malta? ¿Sigue siendo “soberana”?

La Orden ha perdido completamente su soberanía. Como he indicado antes, ahora está gobernada por el cardenal Tomasi, siguiendo órdenes del papa Francisco. Esta es la consecuencia del golpe de Estado que el barón von Boeselager llevó a cabo en 2017.

¿La Orden sigue teniendo una rama católica? ¿Qué pasó con los miembros Profesos?

En la práctica, el destino de la Orden no ha sido tan desastroso como se esperaba en 2017. Suponíamos entonces que el Partido Alemán tendría éxito en sus planes de secularización, marginando el elemento religioso de la Orden.

¿Pero?

De hecho, tanto el cardenal Becciu como el cardenal Tomasi, como Delegados especiales del Papa, se han peleado con von Boeselager por esta cuestión. En realidad, Tomasi pretende reforzar la posición de los Caballeros Profesos y, de paso, desbancar a von Boeselager de su posición de dominio.

¿Qué le hace creer que Francisco y Boeselager no volverán a apartar a cualquiera que les estorbe, incluido el cardenal Tomasi?

Albrecht von Boeselager no era el hombre al que Francisco pretendía apoyar principalmente en 2017. Fue restituido porque el cardenal Parolin así lo quiso. Pero también Parolin parece haberse distanciado de von Boeselager desde entonces. Téngase en cuenta que la intervención en la Orden de Malta hizo que la Santa Sede y Parolin fueran objeto de considerables críticas, y que hay un límite a lo que Parolin está dispuesto a hacer por von Boeselager.


Usted ha sido expulsado de la Orden de Malta. ¿Por qué?

Fui expulsado a causa de mi libro que exponía al Papa Francisco. La posición de von Boeselager como jefe de la Orden dependía de su condición de agente de control del Vaticano, y no podía permitir que un crítico así siguiera siendo miembro. Inicialmente, la intención fue expulsarme mediante un proceso legal, pero esto resultó más largo de lo esperado y llegó la orden del Vaticano de acortarlo. Así que fui expulsado supuestamente sobre la base de un decreto aprobado “en forma unánime” por el Soberano Consejo (lo que habría sido ilegal incluso si fuera cierto). De hecho, sé que el decreto nunca se sometió a la votación del Consejo, sino que simplemente se le presentó como un hecho consumado. Tenía amigos en el Soberano Consejo, y les dije de antemano que no esperaba que me defendieran, pero de hecho nunca tuvieron la oportunidad.

¿Tanto para la parresía de Francisco? ¿Es usted culpable de lesa majestad?

Ciertamente, como tantas otras víctimas mucho más distinguidas de la dictadura de Francisco.

¿Cómo reaccionó Frey Matthew cuando usted se metió en problemas por escribir su bien documentado libro El Papa Dictador?

En realidad, no experimenté ninguna reacción por su parte con respecto a mi libro, teniendo en cuenta que yo estaba en Barcelona y él en Northumberland. Sin embargo, escribí mi libro bajo mi propia responsabilidad y nunca esperé que nadie se arriesgara a sufrir represalias por apoyarme.

¿Usted sigue en contacto con la Orden?

Todavía conservo muchas amistades de antes de mi expulsión. Hay algunas personas con cargos oficiales con las que tuve que romper el contacto, pero espero restablecer buenas relaciones con ellas una vez que haya pasado el régimen actual.

¿Qué pasó con su apelación?

No lo he continuado. Se presentaron dificultades en una etapa temprana (encontrar abogados adecuadamente calificados, etc.), y en cualquier caso sólo lo contemplé como una respuesta inmediata, con la expectativa de que el papa Francisco pronto se iría y habría un cambio de régimen. Realmente tengo poco interés en ser miembro de la Orden en su estado actual. Espero la reincorporación cuando tanto la Iglesia como la Orden de Malta se hayan recuperado de su actual cautiverio babilónico.


El Papa Dictador salió a la luz en 2017 causando un considerable revuelo. ¿Cuál es el aporte específico de este libro?

En su mayor parte, El Papa Dictador fue poco más que un resumen del trabajo que muchos periodistas ya habían hecho analizando los abusos y los errores del gobierno de Francisco. Mi principal contribución fue que pude utilizar las percepciones de argentinos que conocían exactamente cómo era Bergoglio, percepciones que, debido a la barrera del idioma no se habían dado a conocer en el mundo de habla inglesa.

Mirando hacia atrás, ¿qué escribiría de forma diferente?

De hecho, investigaciones posteriores me han demostrado que subestimé el marasmo de corrupción al que perteneció Bergoglio durante su carrera en Argentina. Un ejemplo fue su rol como protector de los abusadores sexuales clericales. Lamento enormemente no haber dispuesto de datos más completos para presentar una imagen real del hombre al que los cardenales eligieron Papa en 2013.

¿Por ejemplo?

Cuando escribí mi libro, yo no era plenamente consciente de la cultura de corrupción moral y financiera en la que estaba inmersa la arquidiócesis de Buenos Aires; de esa cultura no era responsable Bergoglio, pero no hizo nada para reformarla, y la reforzó con su política de encubrimiento. También hay aspectos de la carrera inicial de Bergoglio que sólo un investigador argentino podría explorar a fondo, especialmente la controvertida cuestión de su comportamiento durante la dictadura militar.

Usted escribe en El Papa Dictador que Bergoglio debe su elección a una relatio que presentó en el Sínodo de los Obispos de 2001 y que ese discurso fue escrito por Monseñor Daniel Estivill, de la curia. ¿Fue una coincidencia que Estivill sea también argentino?

Por lo que sé, fue una coincidencia, y no me consta que exista ningún vínculo entre Bergoglio y monseñor Estivill. A este último se le pidió que redactara el discurso simplemente como secretario del Sínodo de los Obispos. Supuso que Bergoglio lo tomaría sólo como una guía y se sorprendió cuando no hizo ningún cambio y pronunció el discurso exactamente tal como estaba escrito.


Su libro contiene un capítulo sobre la “Mafia de San Galo”. Sin embargo, incluso sin este grupo, ¿no era sólo una cuestión de tiempo hasta que un “Francisco” fuera elegido Papa, dado el hecho de que en las décadas anteriores a Francisco, la mayoría de los obispos y cardenales fueron elegidos del grupo conformista/liberal?

Es realmente cierto que ni Juan Pablo II ni Benedicto hicieron mucho por mantener a los modernistas fuera del Colegio Cardenalicio. Dado el bajo estándar de la jerarquía moderna, las posibilidades de que se eligiera a un mal Papa eran reales.

¿Entonces?

Sin embargo, recordemos que en 2013 la Iglesia parecía viajar en dirección a la recuperación de la ortodoxia y la tradición. No es cierto que alguien como Bergoglio hubiera sido elegido sin la “Mafia de San Galo”. De hecho, cuando Benedicto abdicó, él esperaba que su secretario de Estado, el cardenal Bertone, organizara la elección del cardenal Scola como Papa, pero Bertone se opuso personalmente a Scola y defraudó completamente a Benedicto. El Cónclave quedó así desordenado y se abrió la puerta a las intrigas del [grupo de] San Galo.

Scola sigue defendiendo a Francisco y atacando a los que critican este pontificado. Benedicto creó cardenales como O'Malley, Sandri, Scherer, Koch, Ravasi, Wuerl, Marx, Coccopalmerio, Bráz de Aviz, Versaldi - todos ellos en posición de liderazgo. ¿Cómo podría hacerse realidad la “reforma benedictina” con gente así?

El papa Benedicto siguió lo que él habría llamado una política ecuánime en sus nombramientos, y el resultado es que muchos de los peores representantes de la Iglesia moderna llegaron a la cima. Pero, en particular, su elección del cardenal Scola como sucesor demostró su mal juicio sobre los hombres. Scola parecía ser un conservador sólido, pero en realidad era un arribista, como ha mostrado su comportamiento posterior, y Bertone y los cardenales italianos lo rechazaron precisamente por esa razón.

La existencia de la “Mafia de San Galo” no era un secreto. Evidentemente, Benedicto XVI no se alarmó sobre este grupo, y no tomó ninguna contramedida.

Recordemos que el Grupo de San Galo fracasó en el Cónclave de 2005, cuando fue elegido el propio Benedicto. ¿Quién iba a prever que resucitarían de repente en 2013?

Los círculos eclesiásticos no son conocidos por ser capaces de guardar sus secretos. ¿Cree usted que Benedicto, al que todo el mundo considera muy inteligente, no tenía ni idea de los peligros?

El papa Benedicto es ciertamente muy inteligente, pero es ante todo un erudito, y se ha mostrado deficiente en el cálculo político y en el juicio de los hombres. Pero el punto principal es que Benedicto tenía de hecho un plan para el Cónclave de 2013: era la elección del cardenal Scola, y obviamente asumió que tendría éxito. El hecho de que ni siquiera se pusiera en marcha echó por tierra todos los cálculos; pero incluso un observador mucho más astuto podría haber fallado al predecir que la “Mafia de San Galo”, que había dejado de reunirse desde 2005, resucitaría de repente, y exactamente con el 

mismo candidato.

¿Y el manejo de los tiempos en la abdicación de Benedicto?

Donde Benedicto falló fue en el manejo de los tiempos de su abdicación. Si la hubiera retrasado, aunque fuera seis o doce meses, varios de los actores clave, incluido el propio Bergoglio, ya habrían estado retirados. Al igual que con el fiasco Bertone-Scola, Benedicto mostró su mal cálculo político, y el resultado ha sido una tragedia griega: la elección del peor Papa posible, justo en el momento en que la Iglesia parecía encaminada a la recuperación. Ha sido el peor cumplimiento de los daños causados por el Concilio Vaticano II.

Usted ha estudiado con los jesuitas. ¿Esto ayuda a entender a Francisco?

Sólo en el sentido de que he sido testigo del colapso y la corrupción de la Compañía desde el Concilio Vaticano II, y Bergoglio ofrece un caso clásico de ello. Me ha ayudado más el hecho de que soy medio español y, por tanto, tengo una comprensión de una cultura hispana como la argentina.

¿Una cultura hispánica?

Bergoglio es un producto clásico de la sociedad argentina, que es una caricatura de la sociedad española con elementos especiales como el peronismo añadido. Esencialmente, los que tratan de entender a Bergoglio desde los estándares de decencia y conducta correcta anglosajona o germánica se encuentran con dificultades para comprender la cultura del egoísmo sin principios que para un argentino es sólo parte del clima.


Entre los jesuitas de Argentina, Bergoglio era considerado un “conservador”. Debía su carrera a los “conservadores”. No tenía apoyo de su orden. ¿Qué fue lo que falló?

Usted toca el gran misterio de la carrera de Bergoglio, su transición de mano derecha del “reaccionario” cardenal Quarracino en Buenos Aires al favorito del Grupo de San Galo. La única explicación que veo es que, en los años de declinación del papa Juan Pablo II, se esperaba que le sucediera un Papa más liberal, y Bergoglio quería estar en el bando ganador. No creo que él mismo esperara seriamente ser el candidato papal antes de 2005. Pero esencialmente el problema es que Bergoglio no tiene principios reales, como el típico peronista que es.

¿Cómo describiría a Francisco en términos psicológicos? Estuvo en terapia con la emigrante austríaca-judía Maria Langer, que era más una ideóloga marxista que una psicóloga. Langer tenía más o menos la edad de la madre de Bergoglio. Francisco habla de su familia, especialmente de su abuela, pero nunca de su madre. ¿Por qué?

Usted tiene razón: Bergoglio proviene de un entorno familiar difícil, y siempre ha evitado hablar de sus padres. Su pasado como portero de discoteca (antes de entrar en los jesuitas) no es exactamente lo que estamos acostumbrados a ver en los modernos vicarios de Cristo. Pero no sé lo suficiente sobre su historia temprana para poder comentar.

Recientemente usted explicó en Twitter que una comparación entre Francisco y Stalin podría ser apropiada. ¿En qué sentido?

Respondía a un comentario hecho en Twitter, y el peso de mi respuesta era que es más apropiado comparar a Bergoglio con Perón.

¿Peronista o simplemente oportunista? En la historia reciente, ¿cuántos sacerdotes han sido nombrados obispos por su fidelidad inquebrantable a la Fe? ¿No es el oportunismo el primer requisito para los que quieren hacer carrera en la Iglesia?

Hay algunas excepciones: Los cardenales Sarah y Burke, por ejemplo. Pero lo que distingue a Bergoglio es que el oportunismo forma parte de una elaborada cultura política en la que se ha criado, y la base de una carrera astuta y manipuladora, en la que la mayoría de los obispos no le igualan.

Francisco es un ítalo-argentino que dirige el Vaticano a la manera ítalo-argentina con muchos secuaces y lacayos a su alrededor. ¿La Iglesia debería volverse más anglosajona?

Yo mismo no soy muy anglosajón y no me gustaría plantear el caso en términos nacionales. Ciertamente ha sido una catástrofe para la Iglesia tener como Papa al representante de una cultura política muy mala como la argentina. El primer paso hacia la reforma será escapar de ese legado.

¿Cuál es esta cultura política?

Métodos dictatoriales, obviamente. Otros elementos de la cultura incluyen un populismo vociferante que permite a un político afirmar que apoya al pueblo cuando en realidad no hace nada por él, y un sentimiento antiyanqui hereditario que ha sido la motivación de la desastrosa venta de Francisco al gobierno comunista chino.

A Francisco le encanta esconderse detrás de las contradicciones, por ejemplo, llamando al aborto un acto de sicario y llamando a la abortista Emma Bonino una de las “grandes italianas”. ¿Qué “táctica” hay detrás de esto?

Esto es, de nuevo, el típico peronismo, que lanza señales contradictorias a partes opuestas. Un argentino lo entendería perfectamente, pero para el resto del mundo parece incomprensible.

Aparte de Perón, ¿no conoce Francisco la frase de San Pablo “que tu palabra sea sí, sí o no, no”?

A lo largo de su vida, el sí de Bergoglio ha sido el no, y su no ha sido el sí.

Durante su Ángelus del 7 de noviembre, Francisco calificó la “hipocresía como una peligrosa enfermedad del alma”, habló contra la “duplicidad, el aparecer de una manera, pero tener otro pensamiento” y el “aprovecharse de su posición para aplastar a los demás”. ¿No parece que hablaba de sí mismo?

Como muchas personas, Francisco tiene el talento de condenar los vicios que le son propios. Parece tratarse de un tipo especial de autoconocimiento, por el que el sujeto reconoce instintivamente el vicio, pero no ve al que es culpable de él. Nos ayuda a entender cómo el padre Kolvenbach, el general de los jesuitas, basándose en los informes de quienes conocían a Bergoglio, le acusó ya en 1991 de duplicidad y de falta de equilibrio psicológico.


Como historiador, ¿tiene alguna pista de lo que pasó con la carta que Kolvenbach escribió sobre Bergoglio? ¿Ha desaparecido? ¿Cuál era su contenido?

El informe del padre Kolvenbach fue distribuido en 1991 en numerosos ejemplares a los miembros de la Congregación para los Obispos. La mayoría de las copias habrían sido destruidas en el curso normal de las cosas, una vez concedido el nombramiento de Bergoglio como obispo. Sin duda, un ejemplar se conservó en los archivos de la Compañía de Jesús en Roma, y desapareció poco después de que Bergoglio se convirtiera en Papa. Obviamente, no quiso perder tiempo en suprimirla. Sé que al menos una de las copias restantes está en posesión de una persona que, por motivos de prudencia, la mantiene en secreto. Yo mismo no he visto la carta. Un sacerdote que la leyó me habló de su contenido, y en El Papa Dictador informé exactamente lo que me dijo. No sé nada más que eso.

¿Dónde está haciendo Francisco el mayor daño?

Creo que el peor daño que está haciendo el papa Francisco está en el continuo flujo de malos obispos y cardenales que ha estado nombrando. Probablemente esto nos conducirá a otro mal papado. Incluso si por un milagro nos libramos de eso, será un legado espantoso que pesará sobre la Iglesia durante años.

¿Recuerda alguna buena decisión que haya tomado Francisco?

Inevitablemente, sí. Su nombramiento del cardenal Burke como Patrono de la Orden de Malta fue bueno, y en un principio parecía que estaba ayudando al cardenal a promover una política tradicional en la Orden; pero el problema con tales gestos es que son totalmente poco fiables, y Francisco es capaz de deshacerlos de un plumazo.

Francisco es un oportunista, pero sólo hasta cierto punto. Con Traditionis Custodes ha escogido una lucha que no podrá ganar. Parece albergar un odio contra los “buenos”. ¿Tiene alguna idea de por qué?

Simplemente está siguiendo el programa de San Galo para intentar acabar con la tradición. También es verdad, como usted dice, que su tendencia es contra la gente buena de la Iglesia. A lo largo de su carrera, se ha rodeado de personas comprometidas y moralmente débiles, precisamente porque eso le permite controlarlas.

¿Cómo juzgaría usted el impacto de Traditionis Custodes?

“Traditiones Custodes” ha sido traducido acertadamente como “Los carceleros de la Tradición”. Es la última apuesta de la generación del Vaticano II para bloquear la recuperación de la tradición visible entre los católicos más jóvenes. Pero ha sido algo significativo la reticencia de la mayoría de los obispos a llevar a cabo su política represiva. El hecho es que el papa Francisco es tan impopular que muchos obispos preferirán ignorar su liderazgo, aun cuando no tengan ninguna simpatía especial por la liturgia antigua.

¿Traditionis Custodes detendrá la difusión de la Liturgia Romana?

De una cosa podemos estar seguros: la próxima generación de católicos seguirá redescubriendo las riquezas espirituales de la Iglesia, y seguirá cuestionando las innovaciones conciliares, que no son más que políticas de ayer cuya razón de ser les importa poco.

Francisco se presenta como el “Papa de los pobres”, mientras es popular entre los ricos y sus periodistas. Predica la “misericordia”, pero es aplaudido por quienes no se preocupan por la misericordia divina porque no se creen pecadores. ¿Para quién Francisco es Papa?

Con ocho años de su pontificado podemos responder claramente esa pregunta: Francisco es el Papa de la “Mafia de San Galo” y de los medios de comunicación del mundo secular, cuya aprobación es su único objetivo.

¿Qué significa esto?

Francisco no tiene otra política que ganarse el aplauso de las élites modernas, siguiendo todas sus modas: el alarmismo climático, la inmigración descontrolada, un marxismo de imitación que en realidad está al servicio del capitalismo moderno “despierto”. Si se mira el historial de Bergoglio antes de ser Papa, mostraba ciertas simpatías “populares”, en el sentido de que se aliaba con los sindicatos, etc., pero no hizo nada por los realmente pobres en Argentina, y ha sido lo mismo como Papa. Su política es simplemente apretar ciertos botones lingüísticos, y los medios de comunicación reaccionan servilmente, presentándolo como el campeón de los pobres por los que en la práctica no hace nada.

¿Cómo terminará todo esto?

Varios comentaristas han dicho que Roma se encuentra en el estado típico de los años de declinación de un papado, con los ojos de todos puestos en el próximo Cónclave. El resultado de ese Cónclave es especialmente imprevisible en esta ocasión, porque Bergoglio ha designado a muchos cardenales procedentes de lugares oscuros del mundo y, además, ha impedido deliberadamente que se reúnan para conocerse.

¿Qué espera usted del próximo Cónclave?

Una cosa que podemos garantizar es que el próximo Cónclave será caótico, y bien podría producir un cisma dentro del propio Cónclave. Aunque eso se evite, creo que el resultado más probable es que los cardenales traten de elegir a un Papa intermedio, para evitar los malos sentimientos que tan abundantemente se han creado en este pontificado.

¿Un Papa intermedio?

El próximo Papa no sabrá entonces qué hacer, no dará una pista clara, y la confusión que se ha creado con las ambigüedades de Francisco crecerá aún más. Sin embargo, el futuro podría ser mucho más sorprendente que eso. Por la gracia de Dios, el Cónclave podría incluso elegir un buen Papa.

¿Quiénes son los “buenos candidatos” entre los actuales cardenales que podrían tener una oportunidad de ser elegidos?

En un artículo de hace unos meses, Sandro Magister nombró al cardenal Erdö, al que conocí durante mi estancia en Roma, como uno de los principales papables, algo sorprendente teniendo en cuenta el modo en que Francisco ha llenado el Sagrado Colegio. Ciertamente es totalmente ortodoxo, pero francamente no conozco a ningún cardenal que tenga la capacidad de restaurar la Iglesia y la lleve por un camino de genuina reforma, es decir, lo contrario de los gestos de imagen con los que el papa Francisco ha estado embaucando a los medios de comunicación seculares. Hace cinco años habría dicho que el cardenal Sarah, pero ahora tiene 76 años, y no sé si todavía tiene el vigor para hacer lo necesario si fuera elegido Papa.

Fuente: Gloria.tv

martes, 7 de diciembre de 2021

En la mañana del 8 de diciembre de 1854

Repost 

Extractos de «Pío IX», de Roberto de Mattei *

          Antecedentes: El 2 de febrero de 1849, el Pontífice (Pío IX) —que el 1º de julio del año anterior había nombrado una comisión de teólogos para examinar la posibilidad y la oportunidad de la definición— dirigía a todos los obispos del mundo la encíclica Ubi primum nullis, a fin de pedir el parecer de todo el episcopado católico sobre el mérito de la definición.
          Las respuestas favorables de los obispos a la encíclica fueron 546 —de un total de 603— es decir, más del 90%. Confortado, así, por el apoyo del episcopado, además de los pareceres emitidos por una congregación cardenalicia y una comisión teológica, expresamente constituidas para ese fin, y de la Compilación redactada por otra comisión, dirigida por el cardenal Raffaele Fornari, con argumentos para servir al redactor de la Bula dogmática, Pío IX anunció, finalmente, el 1º de diciembre de 1854, al Sagrado Colegio reunido en consistorio secreto, la inminente proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción, prevista para el día 8 del mismo mes.
          La Bula Ineffabilis Deus fue, así, el resultado de nueve esquemas sucesivamente elaborados, a través de la consulta hecha a diversas comisiones encargadas del trabajo de preparación. 
          Viernes, 8 de diciembre de 1854. Desde las seis de la mañana, las puertas de San Pedro estuvieron abiertas y, a las ocho, la inmensa basílica ya estaba repleta de pueblo. En la capilla Sixtina, donde estaban reunidos 53 cardenales, 43 arzobispos y 99 obispos, llegados de todo el mundo, tuvo inicio una gran procesión litúrgica que se dirigió hacia el altar de la Confesión, en la basílica del Vaticano, donde Pío IX celebró la Misa solemne.
          Al terminar el canto del Evangelio en griego y latín, el cardenal Macchi, decano del Sacro Colegio, asistido por el miembro de mayor edad del episcopado latino, por un arzobispo griego y uno armenio, vino a postrarse a los pies del Pontífice a implorarle, en latín y con voz sorprendentemente enérgica para sus 85 años, el decreto que habría de ocasionar alegría en el Cielo y el mayor entusiasmo en toda la Tierra. Después de entonar el Veni Creator, el Papa se sentó en el trono y, portando la tiara sobre la cabeza, leyó con tono grave y voz fuerte la solemne definición dogmática.
          Desde el momento en que el cardenal decano hizo la súplica para la promulgación del dogma hasta el Te Deum, que fue cantado después de la Misa, a la señal dada por un tiro de cañón desde el Castillo de Sant’Angelo —durante una hora, de las once al mediodía— todas las campanas de las iglesias de Roma tocaron festivamente para celebrar aquel día que, como escribe Mons. Campana, “será hasta el fin de los siglos recordado como uno de los más gloriosos de la historia. [...] La importancia de este acto no puede pasar inadvertida por nadie. Fue la solemne afirmación de la vitalidad de la Iglesia, en el momento en que la impiedad desenfrenada se vanagloriaba de haberla casi destruido”.1

          Todos los presentes afirman que, en el momento de la proclamación del dogma, el rostro de Pío IX, bañado en lágrimas, fue iluminado por un haz de luz que bajó de lo alto.2 Mons. Piolanti, que estudió los testimonios dejados por los fieles que presenciaron el hecho, afirma, a la luz de su amplia experiencia en la basílica del Vaticano, que en ningún periodo del año, mucho menos en diciembre, es posible que un rayo de sol entre por una de las ventanas para iluminar cualquier punto del ábside donde se encontraba Pío IX,3 y concuerda con la descripción hecha por la madre Julia Filippani, de las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús, presente en San Pedro con su familia en el momento de la definición, según la cual no era posible explicar naturalmente el extraordinario fulgor que iluminó el rostro de Pío IX y todo el ábside: “Aquella luz —declara ella— fue atribuida por todos a una causa sobrenatural”.4

          La definición del dogma de la Inmaculada Concepción suscitó un extraordinario entusiasmo en el mundo católico y reveló la vitalidad de la fe católica, en un siglo agredido por el racionalismo y por el naturalismo. “Después de la definición del Concilio de Éfeso sobre la divina maternidad de María —escribe aún el teólogo Campana— la historia no puede registrar otro hecho que haya suscitado tan vivo entusiasmo por la Reina del Cielo como la definición de su total exención de culpa”.5

          Entre los numerosísimos recuerdos de la solemne definición que permanecieron hasta nuestros días, se conserva aún la columna de la Inmaculada, en la Plaza de España, en Roma, erguida el 18 de diciembre de 1856 y bendecida por Pío IX el 8 de septiembre de 1857.
          El primer gran acto del Pontificado de Pío IX —la definición del dogma de la Inmaculada— es mucho más que la pública expresión de aquella profunda devoción a la Santísima Virgen, que desde la infancia había caracterizado la espiritualidad de Giovanni María Mastai Ferretti. Manifiesta su profunda convicción en la existencia de una relación entre la Madre de Dios y los acontecimientos históricos, y, de modo particular, de la importancia del privilegio de su Inmaculada Concepción, como antídoto para los errores contemporáneos, cuyo punto de apoyo está precisamente en la negación del pecado original.
          El fundamento de este privilegio mariano está en la absoluta oposición existente entre Dios y el pecado. Al hombre concebido en pecado se contrapone María, concebida sin pecado. Y a María, en cuanto Inmaculada, le fue reservado vencer al mal, los errores y las herejías que nacen y se desarrollan en el mundo a consecuencia del pecado. De María la Iglesia canta la alabanza: Cun ctas haereses sola interemisti in universo mundo.6

          El privilegio de la Inmaculada debe ser considerado, pues, no de manera abstracta y estática, sino en su proyección histórica y social. La Inmaculada no es, en verdad, una figura aislada de las otras naturalezas humanas que fueron, que son y que serán: “Toda la historia humana es iluminada y ennoblecida por esta excelsa criatura, la única que, en perfección, es inferior solamente a Dios”.7
          En el cuadro teológico de la Ineffabilis Deus, la Santísima Virgen se nos presenta, pues, como la vencedora gloriosa de las herejías de la cual hablan todos los Pontífices. Y es a la oposición entre la Virgen toda bella e Inmaculada y la crudelísima serpiente, que nos remite, como a sus primeros y fundamentales agentes, el antagonismo radical entre la Iglesia y aquella Revolución de los tiempos modernos, que tiene sus gérmenes más activos y profundos en el desorden de las pasiones, fruto del pecado del hombre decaído.8
          La Revolución —organización social del pecado— está destinada a ser vencida por la gracia, don divino concedido a los hombres en la Cruz por Nuestro Señor Jesucristo. La Virgen Dolorosa, Regina Martyrum, fue asociada a esta obra redentora, a los pies de la Cruz, por haber sufrido sobre el Calvario, en unión con su Hijo, el mayor de los martirios. Es en la Cruz que se funda la mediación universal y omnipotente de María, verdad que constituye la mayor razón de esperanza para todos aquellos que combaten la Revolución. Si la serpiente, cuya cabeza fue aplastada por la Virgen Inmaculada, es la primera revolucionaria, María, dispensadora y tesorera de todas las gracias, es, en verdad, el canal a través del cual los católicos alcanzarán las gracias sobrenaturales necesarias para combatir y aplastar a la Revolución en el mundo.
          La lucha entre la serpiente y la Virgen, entre los hijos de la Revolución y los hijos de la Iglesia, se delinea, pues, como la lucha total e irreconciliable entre dos “familias espirituales”, como lo había profetizado en el siglo XVIII San Luis María Grignion de Montfort, el santo al cual se debe la lectura tal vez más inspirada y luminosa del pasaje del Génesis que constituye el punto de apoyo de la Ineffabilis Deus: “Pondré enemistades entre ti y la Mujer; y entre tu raza y la descendencia suya, Ella quebrantará tu cabeza, y tú andarás asechando a su calcañar” (Gen. 3, 15).
          “Dios —comenta San Luis María— no puso solamente una enemistad, sino enemistades, y no solamente entre María y el demonio, sino también entre la posteridad de la Santísima Virgen y la posteridad del demonio. En otras palabras, Dios puso enemistades, antipatías y odios secretos entre los verdaderos hijos y siervos de la Virgen María y los hijos y esclavos del demonio. ¡No hay entre ellos la menor sombra de amor, ni correspondencia íntima existe entre unos y otros!” 9 La oposición entre estas dos familias espirituales está destinada a dividir implacablemente la humanidad, hasta el fin de la historia. Sobre este fondo de cuadro se sitúa la lucha entre la Iglesia y la Revolución. 

Notas.-

(*) Roberto de Mattei, Pío IX, Librería Editora Civilización, Oporto, pp. 191-213.
1. Emilio Campana, María nel dogma cattolico, Marietti, Turín-Roma, 1936, pp. 598-599.
2. Positio, pp. 24, 129, 503, 1004, etc.
3. Mons. Antonio Piolanti, L´Immacolata Stella del Pontificato di Pío IX, in revista “Pío IX”, nº1 Enero-Abril, 1988), p. 42.
4. Positio, p. 129.
5. E. Campana, op. cit. p. 600.
6. Comm. Fest. B. M. V. ad Matut., ant. 7.
7. Luigi Bogliolo, Pío IX y l´Immacolata, en la revista “Pío IX” nº 3, (Setiembre-Diciembre, 1982), p. 326.
8. Cf. Plinio Corrêa de Oliveira, Revolución y Contra-Revolución, Buenos Aires, 1999.
9. San Luis María Grignion de Montfort, Trattato della vera devozione a María, Centro Mariano Monfortiano, Roma, 1976, p. 53.

sábado, 4 de diciembre de 2021

Benedicto XVI: "Mons. Marcel Lefebvre fue el obispo más importante del siglo XX"

 Como cardenal, el Papa Benedicto XVI llamó a Marcel Lefebvre 'el obispo más importante del siglo XX'


Mons. Marcel Lefebvre (tercero desde la derecha). 

CIUDAD DEL VATICANO ( LifeSiteNews ) - En el verano de 2003, el cardenal Joseph Ratzinger, el futuro Papa Benedicto XVI, supuestamente les dijo a dos sacerdotes en una audiencia privada que consideraba al arzobispo Marcel Lefebvre, el fundador de la Sociedad sacerdotal de San Pío X, ser “el obispo más importante del siglo XX, con respecto a la Iglesia universal”.

LifeSiteNews pudo obtener un recuerdo escrito de estas palabras de un cardenal alemán de uno de los dos sacerdotes presentes en esa reunión de 30 minutos en el Palacio del Santo Oficio.

En esta conversación, el cardenal Ratzinger aparentemente honró al arzobispo Lefebvre por su trabajo para la Iglesia y admitió que "desde mi punto de vista actual, tengo que estar de acuerdo con el arzobispo Lefebvre en retrospectiva acerca de tener sus propios obispos".

Todo el recuerdo de las declaraciones del cardenal Ratzinger dice lo siguiente:

1) “Es difícil ver lo que la Iglesia le debe al arzobispo Lefebvre, no solo por su 'período africano', sino también más tarde por la Iglesia en su conjunto. … Lo considero el obispo más importante del siglo XX en lo que respecta a la Iglesia universal ”.

2. "Si el episcopado francés en ese momento hubiera mostrado un poco más de caridad y fraternidad cristiana hacia el arzobispo Lefebvre, las cosas podrían haber tomado un rumbo diferente..."

3) “Desde mi punto de vista actual, tengo que estar de acuerdo con el Arzobispo Lefebvre en retrospectiva sobre tener sus propios obispos. Hoy, después de la experiencia de los 15 años de Ecclesia Dei , está claro que una obra como la de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X no puede ser simplemente entregada a los obispos diocesanos ”.

En 1988, el arzobispo Lefebvre había consagrado a cuatro obispos sin la aprobación de Roma. Había tratado de trabajar con el Vaticano y recibir su aprobación, pero los obstáculos parecían tan altos que decidió seguir el camino de la desobediencia (NdR: justificado por el estado de necesidad). Entre las graves razones por las que el arzobispo Lefebvre vio la necesidad de consagrar a sus propios obispos para continuar su trabajo por la Tradición en la Iglesia, estaba su propia edad en crecimiento y, al mismo tiempo, el Encuentro de Oración ecuménico de 1986 en Asís, en el que se exhibió una estatua de Buda colocado sobre un altar en presencia del Papa Juan Pablo II.

Que Ratzinger haya dicho que Lefebvre fue el “obispo más importante del siglo XX” se corrobora en cierta medida por lo que el obispo Schneider dijo una vez a Edward Pentin : “El Papa Benedicto XVI dijo una vez sobre el arzobispo Marcel Lefebvre: 'Fue un gran obispo de la Iglesia Católica.'

Misa Tridentina: el sufrimiento de los escrupulosos

Comentario SIM: Francisco y sus cabecillas negras odian el catolicismo romano de los 20 siglos anteriores al Vat2. Por eso odian la Misa de Siempre. Pero muchos quieren seguir disfrutando y santificándose en la Misa tradicional en la oficialidad bergogliana, que está hoy en plena guerra destructiva contra la Misa Gregoriana. Pero si les dicen de asistir a la Misa de Siempre en la Fraternidad San Pío X, les entran escrúpulos: ¿no cometeré pecado? ¿no caeré en cisma? Es bueno que vayan rezando e informándose bien sobre estos temas con alguien no papólatra, para sacarse esos escrúpulos, porque al paso que vamos la FSSPX va a ser uno de los pocos lugares donde se celebre únicamente y bien la Misa Tridentina. 

El siguiente artículo se publicó en alemán el 2 de diciembre en katholisches.info . Estaba escrito por "von einer Katholikin", una mujer católica que permanece en el anonimato. 

Fieles reunidos fuera de la residencia del arzobispo parisino

Decretos de reeducación para los "católicos de segunda clase": los efectos de Traditionis custodes  en Francia

por una mujer católica

París, Le Havre, Estrasburgo, Nantes, Grenoble. Los obispos se muestran “creativos”. La lista de decretos para la implementación de Traditionis custodes está creciendo. También lo es la resistencia. Los fieles de Francia ligados a la tradición permanecen visibles. Oran, escriben, hacen peticiones y se manifiestan.

El tratamiento restrictivo de la Diócesis de París y su arzobispo Aupetit a la antigua Misa sigue siendo el centro de atención. Pero no es solo allí donde los creyentes en la tradición se sienten presionados por su obispo.

París: los fieles son tratados como "católicos de segunda clase"

En París, el número de fieles que rezan el rosario [con la intención de restaurar la TLM] ha seguido aumentando. Los fieles reunidos para rezar también se han estado organizando frente a la residencia del arzobispo durante varias semanas. Se ha logrado que vuelva a haber una misa los miércoles para estudiantes y jóvenes, aunque ya no en Saint-François-Xavier sino en una capilla anodina que sería casi demasiado pequeña incluso sin las restricciones de Covid. Honnie soit qui mal y pense [vergüenza para quien lo piense mal]. Un sinvergüenza ... En una carta al arzobispo Aupetit, los jóvenes fieles expresaron sus sentimientos: se sienten tratados como católicos de segunda clase.

En octubre, el arzobispo había afirmado, contrariamente a todos los hechos, que "no había cancelado ninguna misa". "¿Se pueden seguir celebrando las [antiguas] Misas en iglesias donde se tienen ambas formas?" “No hay problema”, le había respondido el Papa durante la visita ad limina de un grupo de obispos franceses en septiembre. Y así, Aupetit continuó "permitiendo misas en iglesias donde había ambas formas". Solo cinco en número ahora. La gente debería acostumbrarse, le dijo a los fieles. Tiempo.

Se trata de reducir la antigua Misa y mantener el control absoluto haciendo que los fieles dependan exclusivamente de la diócesis y de sus propios sacerdotes. Los jóvenes también se quejan de esto en su carta, porque no entienden por qué sus sacerdotes y pastores de la Fraternidad de San Pedro, a quienes ya no se les permite celebrar en las iglesias, les han sido arrebatados. La misa estudiantil que cuidaron durante un período de casi trece años ahora es celebrada por sacerdotes diocesanos. En la parroquia espiritual de Saint-Eugène-Sainte-Cécile, donde mientras tanto un nuevo sacerdote diocesano ha reemplazado al anterior párroco (que había perdido el favor del arzobispo), ningún sacerdote de la Fraternidad de San Pedro puede celebrar. Misa o para administrar el sacramento de la Confesión.

Mientras tanto, el arzobispo sigue atrincherado y rechaza obstinadamente la conversación que le piden los fieles. Incluso numerosos intentos de contacto y cartas siguen sin respuesta, como informó Juventus Traditionis .

Decreto para la diócesis de Estrasburgo: no celebraciones "ilegales"

En Estrasburgo, el arzobispo Luc Ravel también emitió una carta implementando Traditionis custodes . El decreto, fechado el 3 de septiembre, se publicó en el sitio de la tradicional parroquia personal La Croix glorieuse (Misas en Estrasburgo y Colmar) a finales de septiembre.

Según el boletín diocesano de noviembre, siete sacerdotes están autorizados a celebrar la Misa de acuerdo con el Misal de 1962: cuatro de ellos a nivel diocesano, dos de ellos con destino a un lugar y horario determinados (uno para una Misa privada en su día libre), y el último sólo puede utilizarse como sustituto. "Cualquier otra celebración realizada por otro sacerdote se considera ilegal". La liturgia tradicional está [de esta manera] criminalizada.

El "Edicto" de Nantes

En Nantes, la asociación Foi et Tradition (Fe y Tradición) ha escrito una petición al obispo para que levante las restricciones a la liturgia tradicional y la ha publicado para quienes deseen firmarla. A partir del primer domingo de Adviento, la gente también rezará el rosario públicamente todos los domingos fuera de la catedral, como ya lo hacen los fieles en París.

El obispo Percerou había emitido un decreto temporal a fines de septiembre, deteniendo dos lugares de misa e imponiendo condiciones a los bautismos y bodas. Y, en una conversación con representantes laicos, no ocultó su actitud hostil hacia las comunidades de tradición. Después de eso, se negó a cualquier diálogo hasta el 13 de noviembre, cuando respondió a Foi et Tradition en una carta que la asociación hizo pública el 25 de noviembre.

En él, no muestra ninguna simpatía por las quejas sobre su simplemente "correcta implementación" del motu proprio papal y una vez más pone un signo de interrogación sobre la fidelidad de los fieles orientados a la tradición al Papa. Contrariamente a los hechos, afirma no haber cambiado nada con respecto a la normativa anterior en su diócesis.

"Reeducación" en Grenoble

Guy de Kérimel, obispo de Grenoble, firmó un decreto publicado pocos días después el 12 de noviembre con las reglas finales para implementar Traditionis custodes a partir del 1 de septiembre de 2022. “Por el bien de los fieles y la unidad de la Iglesia”, por supuesto. En una “carta de acompañamiento a los fieles de la diócesis”, insiste en el énfasis de Francisco en la nueva Misa como la única expresión de la “ lex orandi ” de la Iglesia Católica a la que todos deben ser guiados.

El 19 de noviembre, siguió con una carta a las dos parroquias que albergan la antigua misa. La carta lo dice todo. Finge comprensión y devoción pastoral, pero al final trata a los fieles de arriba hacia abajo como en peligro y deficientes en la fe. Dice que sabe que no rechazan la nueva Misa, pero eso no es suficiente. Ahora deben "dar un paso más en la fe" para no deslizarse más. Rechazó el amor por el “ vetus ordo ” como un “sentimiento personal” de los fieles, que no debería impedirles poner en primer lugar “la fe y la comunión con la Iglesia” y “el vínculo con Cristo en la Iglesia”. Ahora bien, a este “pastor” se le ha ocurrido algo pérfido para el futuro para forzar la reeducación de los fieles a la nueva Misa, de la siguiente manera:

Se conservará un lugar para la antigua Misa. Sin embargo, a partir de septiembre de 2022, la misa debe celebrarse allí cada primer domingo según el Misal de Pablo VI. Se celebrará en latín. Pero la aparente concesión es fácil de ver. Debe saber que un vestido en latín no convierte una nueva misa en una vieja. Lo peor es la evidente intención de obligar a los fieles a demostrar que realmente no rechazan la nueva Misa.

Además, solo los sacerdotes que también celebran en el Novus Ordo pueden celebrar la antigua misa en la diócesis. Solo a pedido especial de los fieles, "cuando sea apropiado", se pueden administrar los sacramentos (excepto la Confirmación y el bautismo de adultos a partir de los 15 años) de acuerdo con los libros litúrgicos de 1962. Se supone que el floreciente apostolado de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro se desarrollará finalmente en estas condiciones.

La abolición de la antigua misa es el objetivo del Papa

Queda por ver qué efectos, en particular, tendrán todavía en Francia los recientes y drásticos decretos ejecutivos del cardenal vicario romano del Papa. Lo cierto es que los obispos que han aparecido y aparecerán con decretos restrictivos en el espíritu de la Traditionis custodes captan el mensaje: lo que parece bueno para el obispo vicario de Roma sólo puede serlo también para el Papa.

En realidad, el Papa Francisco solo tiene que observar cómo poco a poco los obispos obedientes ponen en práctica sus instrucciones para la aniquilación de la antigua Misa. Sin embargo, si esto no va según lo planeado y ocurre con demasiada lentitud en todo el mundo, las regulaciones del vicariato romano pronto ya no serán suficientes para él.

En cualquier caso, uno no debe compartir el extraño (¿a propósito?) optimismo del cardenal Sarah, quien recientemente dijo en una entrevista con Le Figaro que el objetivo del Papa "de ninguna manera  es abolir la antigua liturgia".

¿Qué nos depara el futuro?

Fuente: Rorate Caeli

23 monjas lesbianas publican sus historias -¡¿Qué?!

El derrotero del espíritu poseso del vaticano 2 parece no poder caer más bajo. Parece. SIM

Incrédulo. Pero, ¿qué está haciendo la Congregación para la Doctrina de la Fe , salvo reverencia ? Luigi

Tomado de Una Vox y publicado en el sitio estadounidense Tradition in Action

En diciembre de 2020, New Ways Ministry ( 1 ) lanzó el libro Love Tenderly - Sacred Stories of Lesbian and Queer Religious.

El libro fue editado por la Hermana Grace Surdovel (foto abajo) de la Congregación del Inmaculado Corazón de María y contiene las historias de 23 monjas que se identifican como lesbianas y queer ( 2 ).

La hermana Jeannine Grammick (foto abajo), una conocida defensora de los "derechos" LGBTQ, escribió el prefacio.

Las Hermanas de la Misericordia de las Américas han publicado un elogio oficial del libro, en el que está escrito:

«La Comunidad de la Misericordia aprecia, de hecho, se preocupa por cada miembro. Es con este espíritu que agradecemos a nuestras cuatro hermanas que contribuyeron a Love Tenderly: Sacred Stories of Lesbian and Queer Nuns. Esperamos que sus historias abran corazones e iluminen las mentes al carácter sagrado y la diversidad infinita de la creación de Dios. Apreciamos este libro que nos advierte de las muchas formas en que somos bendecidos y que debemos aprender a ser cada vez más inclusivos y acogedores ".

Hermana Grace Surdovel

Este libro representa un nuevo asalto a la homosexualidad femenina en la Iglesia conciliar, siendo el primero la publicación en 1985 de la escandalosa Lesbian Nuns: Breaking Silence.

No hace falta decir que la homosexualidad ha recibido aliento en la Iglesia conciliar desde arriba. Además de las innumerables veces que el Papa Francisco ha brindado su apoyo a este o aquel homosexual, no hace mucho invitó a miembros del Ministerio New Ways a sentarse en la primera fila de una de sus audiencias.

Hermana Jeannine Grammick con el progay jesuita Padre James Martin

Si es cierto que Dios interviene en la historia para castigar pecados antinaturales como la homosexualidad, es igualmente cierto que Su intervención es mucho más severa cuando este pecado se consume dentro de Su Iglesia: más cuando esto sucede entre las hermanas, que han hecho voto de ser novias vírgenes de Jesucristo.

Es bueno reflexionar sobre la gravedad de esta afrenta, para no sorprenderse cuando la venganza de Dios recaiga sobre la Iglesia conciliar, que se hace pasar por Iglesia católica.

NOTAS