"Esos tales son unos falsos apóstoles, unos trabajadores engañosos, que se disfrazan de apóstoles de Cristo.Y nada tiene de extraño: que el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz. Por tanto, no es mucho que sus ministros se disfracen también de ministros de justicia. Pero su fin será conforme a sus obras." (Apóstol S. Pablo, 2 Cor. XI, 13-15)

jueves, 19 de agosto de 2021

¿Grupos Tradicionalistas o Sectas Antivacunas?

Leyendo un reportaje de Radio Spada publicado hoy, recordé unas ideas que quería escribir a modo de breves apuntes. 

Ciertamente nadie debe estar obligado a colocarse la vacuna anti-covid, y debería seguir siendo así. Sin embargo, desde el comienzo de la pandemia se gastan todos los recursos (humanos, de lucha, de apostolado, etc.) de los tradicionalistas en el tema Covid-Vacunas, y esto me parece un despropósito. 

La “salud”, específicamente la cuasi negación general del tema del Covid, y la satanización de la vacuna, ha acaparado el discurso tradicionalista actual, empobreciéndolo, banalizándolo, vaciándolo, transformando todo en un referéndum perenne, inútil y en ocasiones patético sobre temas especializados que se presentan como nuevos dogmas de fe. 

Antes algún petulante tradicionalista te preguntaba "¿cómo te llamas?", "¿A dónde vas a ir a misa?". Hoy te pregunta si estás vacunado o no. 

El asunto –debería contestarse- me concierne a mí y a mi médico, y punto. Ni siquiera digo “mi confesor” …

Soy testigo de diálogos como estos:

- ¡Qué horror! Todos en mi casa se van a vacunar

- No te puedo creer. Qué tragedia

- No sé qué hacer

- No te preocupes. Vas a ser la única que se va a Salvar.

Sin palabras…

Gente preparada en moral y conocedora del tema, para nada sospechosa de no ser tradicional, como un sacerdote de la Fraternidad San Pío X, publicó un buen estudio en el que concluyó que aplicarse la vacuna anti-covid no es pecado (lo publicamos en su momento aquí), sobre todo para los que piensan que se están aplicando un feto en el brazo...  

El problema es una pérdida profunda y radical del sentido de lo esencial. De la jerarquía de cuestiones, del valor de la batalla. Hay quienes se creen mártires desde el sofá porque después de mediodía en las redes sociales "excomulgaron" a dos “covidiotas” y ridiculizaron a otros tres.

Si el tradicionalismo se reduce a una especie de comentarios de peleas sobre cuestiones de salud, no funcionará.

En el mediano plazo, cuando cesen los factores que determinan esta situación, mucha gente se irá, por las mismas calles de donde vinieron.

Si un tercio de la energía que se dedica a ciertos enfrentamientos se pusiera en el apostolado… bueno, nos entendimos.

¡Nos seguimos haciendo amigos, Ruiz!

En cualquier caso, lo bueno es que -a pesar de todo- Non praevalebunt. 

SIM

3 comentarios:

  1. Es interesante esta cuestión. Pero se plantea como una falacia de falsa oposición.
    En 1er lugar no se trata solamente de que "no debe ser obligatoria]"...se trata de que nadie debería inocularse un experimento, y mucho menos uno que incluye lineas celularess de abortos, terapia génica y grafeno. Esto no lo tengo que probar: ESTÁ PROBADO, lo reconocen médicos y científicos de todos los campos y especialidades, incluso clero, de todas las vertientes, como por ej el conservador Viganó. En 2do lugar, la cuestión de esta inoculación con sustancias extrañas, no atañe solo a la ciencia y la medicina...no son pocos los que han visto en esta campaña elementos diabólicos, y que se asemejan bastante a la "marca de la bestia". No se trata pues de una cuestión "mundana" y "banal" como ciertamente parece entender el autor de este artículo...se trata de una batalla que se está dando en este mismo momento por imponernos un sistema de control y esclavitud global que eventualmente podría implicar la marca de la bestia y la llegada del anticristo. Estas cosas...para gente sin Dios, o para los que tienen mas fe en las agujas que en las palabras de Cristo, podrían ser motivo de mofa u escándalo...cada cual sabrá de que lado colocarse, en lo personal no me preocupa la burla, el escarnio, la picota, las piedras de los que gritan tapándose los oidos...solo me preocupa, que el día que me encuentre ante el Juez Supremo,pueda yo tener algo que decir cuando me pregunten: ¿y vos donde estabas?....¿y tu qué hiciste?.-

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    1. Jorge, me parece muy bien que no te preocupe "ni la burla, ni el escarnio, ni la picota, ni las piedras"; por eso, espero que no seas como el 99% de los "mártires" antivacunas que se pasan todo el día quejándose porque, por no vacunarse, no los van a dejar viajar, visitar lugares turísticos, entrar a tal o cual restaurante, o incluso porque no los van a dejar ir al cine o a algún bar. Curiosos "mártires", que se creen casi cruzados de los nuevos tiempos, pero que no están dispuestos, no diré a sacrificar su vida, sino ni siquiera a sacrificar un viaje turístico o poder comerse una hamburguesa en la calle.

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  2. La falacia se materializa cuando se cita una colección de BULOS provenientes de fanáticos del new age y la homeopatía, de "médicos" que claman que un barbijo te "intoxica", de otros que traen procesos por MALA PRAXIS, pero esos son vuestros "héroes" ¿no?. Hasta la fecha, todas las mentiras gordas han sido demsitificadas una a una. Pero es más sencillo creerse cualquier cuento conspiranóico, pues para eso solo basta un par de clicks. Ni idea tienen de la diferencia entre un ARN y un ADN, o que es una partícula lipídica y su diferencia entre una proteína. Lamentablemente, hasta sacerdotes han caído en este baile, por poner atención en cuestiones mundanas. Sin embargo, y hasta la fecha NO HAY NI UN SOLO reporte que refute la exposición del padre Arnaud Sélégny https://fsspx.news/es/news-events/news/es-moralmente-segura-la-vacuna-contra-el-covid-19-62291
    Llega a tal punto, que ni los sacerdotes dentro de la FSSPX que han caído presa de la paranoia de los fieles, han podido refutar este escrito. Pero fruto de la irracionalidad, varios sacerdotes y fieles han ido a parar a terapia intensiva y otros no salieron más. Solo porque a unos les parece más apropiado enarbolar la "LIBERTAD" de hacer lo que me da la gana y de hacer caso a pura mentira y además colaborar en su distribución. Menos mal, sacerdotes como el padre Boniface, enfocan su labor a lo que es su competencia, consultan con médicos y científicos católicos y se dejan de esparcir tanta mentira. ¿Está listo usted para defender su afición por diseminar tanta mentira? ¿Podrá justificar cómo se dejó someter por mentiras de patas cortas solo porque justificaban sus sueños guajiros? No están hechos para el martirio, porque de algo tan pequeño se han rasgado las vestiduras...

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